La discriminación, de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, es la “exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, especialmente cuando convive con otro u otros”. Ésto quiere decir, que cuando una persona o grupo de personas (A) convive con miembros de otra raza(B), se puede generar en ellos la necesidad de dominar al otro (B) y hacerles ver y sentir que ellos son superiores (A) (A>B)

Entre las expresiones más comunes de discriminación que encontramos es la discriminación racial, discriminación de género, por preferencia sexual y discriminación religiosa. Ya sea uno u otro el motivo de la discriminación, todos tienen el mismo detonador en los individuos: la intolerancia.

Afortunadamente no vivimos en la época en la que abiertamiente se negaba la entrada a lugares públicos o se les asignaba a las personas lugares especiales, alejados, sólo por su color de piel. Desafortunadamente, aunque pase el tiempo y la gente proteste, exija y cree leyes en contra de la discriminacion, el avance es poco, si no, nulo.

Durante los años 30, en Estados Unidos se realizó un estudio utilizando dos muñecos, uno de color claro y otro de un color café oscuro. A un grupo de niños se les realizaron una serie de preguntas que debían responder basándose en la apariencia de ambos muñecos; por ejemplo: ¿Cuál de los dos muñecos es bonito?, ¿Cuál de los dos muñecos es bueno?, etc. El resultado de tal estudio mostró que la mayor parte de los niños expresó cierto grado de aversión hacia el muñeco con color de piel, cabello y ojos oscuros.

Recientemente se realizó el mismo estudio, con la misma metodología en México. Un grupo de niños fué entrevistado frente a una cámara y dos muñecos: uno claro y otro oscuro. A éstos niños se les realizó el mismo tipo de preguntas acerca de los muñecos y debían responder basándose en la apariencia de los mismos. ¿El resultado? El mismo. Los niños del estudio mostraron una actitud similar hacia los muñecos que los niños de hace más de 70 años.

¿Qué es lo que ésto nos dice? La respuesta es bastante desagradable, a pesar de el esfuerzo que muchas personas al rededor del mundo han hecho para cambiar nuestra mentalidad y lograr un ambiente de armonía e igualdad entre las personas, muy poco se ha logrado. Sí, ya compartimos el asiento en los autobuses, entramos a las mismas iglesias y escuelas los blancos, los negros, los amarillos, los de cualquier color, pero al momento de la verdad, seguimos juzgando por las apariencias. Se niegan puestos en empresas a personas preparadas y competitivas, solamente por su nacionalidad, color de piel, preferencia sexual o religión alegando cualquier otro motivo.

Se siguen llevando a cabo “cazas” y matanzas promovidas por sectas racistas y lo que muy comúnmente vemos en las noticias: la persecución de indocumentados por gente armada en las fronteras que les considera una peste que viene a invadir a SU pais y a quitarles SUS trabajos u oficiales de policia golpeando brutalmente e incluso asesinando personas sin motivo alguno (más que su furia).

Aún nos queda mucho trabajo qué hacer, mucho camino por recorrer para lograr la igualdad. Tomemos en cuenta que absolutamente todos somos diferentes, lo que nos hace exactamente iguales, sin importar cómo nos veamos. En nuestras manos está, de uno en uno, cambiar al mundo. Yo también, tengo un sueño.

 

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